Juan J. Morell Bernabé Pediatra.
Centro de Salud de Barcarrota (Badajoz)
Grupo de trabajo sobre Inmigración
de la Sociedad de Pediatría de Atención Primaria
de Extremadura (SPAPex)
- Introducción
- Problemas de salud de los niños chinos.
- Consulta pre- adopción.
- Botiquín para llevar a China.
- Consulta post- adopción.
- Seguimiento
- Bibliografía.
Introducción
Cada vez son más frecuentes los
niños extranjeros que acuden a nuestras consultas procedentes
de población inmigrante, legal o ilegal, refugiados
o en tránsito, o de adopción internacional,
que demandan una atención sanitaria, y muchas veces
social, para la que la mayoría de los pediatras no
estamos suficientemente formados.
España es un país de baja
tasa de natalidad y con un buen crecimiento económico,
frontera natural y cultural con numerosos países en
vías de desarrollo, por lo que es de esperar que esta
población aumente en los próximos años,
planteando numerosos problemas que hemos de resolver cuanto
antes para ofrecer una atención integral y digna, más
aún a la población infantil, con el fin de asegurar
un buen estado de salud y una integración socio-cultural
adecuada.
En los últimos años el fenómeno
de la adopción internacional se ha incrementado de
manera significativa en nuestro país; de hecho España
está a punto de superar a Canadá como segundo
país en número de adopciones, sólo por
detrás de Estados Unidos, calculándose para
el año 2.001 un número cercano a las 1.500 solicitudes
españolas1. Las principales áreas de procedencia
de niños adoptados en nuestro país son Asia
(sobre todo, China), países del Este de Europa y Latinoamérica
(Tabla I):
Tabla I.- Principales países
de origen de los niños adoptados en España
|
| Asia |
China, India, Tailandia |
| Este de Europa |
Rumania, Rusia, Ucrania |
| Latinoamérica |
Colombia, Ecuador, Perú, Guatemala, Nicaragua
|
En los dos últimos años ha habido un incremento
significativo de solicitudes para adoptar niños en China,
que ha pasado a ocupar el primer lugar en cuanto a países
de origen. En Abril de 1995 tuvo lugar la primera adopción
de una menor procedente de la República Popular China
por una familia española; desde entonces este proceso
ha ido en aumento año tras año, estimándose
en más de 900 adopciones las realizadas en el 2.001.
Las estrictas medidas de control de natalidad
impuestas por el gobierno chino ("política de
un solo hijo") ante el elevado crecimiento demográfico
del país y otros factores de índole cultural,
llevaron a miles de menores, fundamentalmente niñas,
a ser abandonadas en orfanatos que, generalmente, no reunían
las condiciones mínimas necesarias para un buen desarrollo
físico y afectivo de los niños. El interés
de las propias autoridades chinas y de diversas ONGs para
facilitar las adopciones ha llevado a una regularización
en los plazos y en los costes de adopción en éste
país y, sobre todo, ha permitido que las niñas
adoptadas sean de corta edad y hayan pasado un tiempo limitado
de vida en dichos orfanatos2, mejorando también los
niveles de salud, lo que explica la preferencia por China
como lugar de adopción.
En Extremadura, la adopción de
niños procedentes de China comienza en 1.997, y hasta
Diciembre de 2.001 son ya 61 los niños chinos que viven
en familias extremeñas. De ellos, 60 son niñas,
y 54 son menores de 2 años (31 menores de 1 año,
y sólo 1 mayor de 4 años)1 (Tabla
II).
| Niños chinos adoptados en Extremadura
(a 30 de diciembre de 2001) |
| 1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
Total |
| 3 |
3 |
5 |
15 |
31 |
61 |
| Distribución por edades del menor
en la fecha de adopción |
Entre 0 y 1 años
Entre 1 y 2 años
Entre 2 y 3 años
Entre 3 y 4 años
Más de 4 años |
31
23
6
0
1 |
| Distribución por sexos |
Niñas
Niños |
60
1 |
| Fuente: ANDENI-Extremadura (http://www.terra.es/personal5/fhp14858/datos.htm)
|
No hay que olvidar que, desde el punto
de vista sanitario, los niños adoptados en el extranjero
son considerados grupo de alto riesgo; la incidencia de problemas
de salud en estos niños es significativamente mayor,
y todo ello plantea la necesidad de realizar una valoración
médica pormenorizada a todo niño adoptado que
procede de otro país3,4.
La adopción es siempre un hito
muy importante para la unidad familiar adoptante; en muchos
casos supone alcanzar el logro de tener un hijo tras muchas
dificultades, y hay mucha incertidumbre sobre la edad y sexo,
su estado de salud, dificultades en la integración,
etc. . . . Por todo ello, se requiere una sensibilidad especial
y unos conocimientos específicos a los que el pediatra
debe aproximarse, y formarse, porque tendrá que enfrentarse
a estas situaciones. Un buen entendimiento con la familia,
disponer de la información adecuada y saber utilizarla,
acordar entrevistas antes y después de la adopción
son medidas que pueden favorecer la integración y adaptación
de la nueva situación familiar y permiten intervenir
precozmente en los problemas de salud de estos niños.
Internet es una herramienta eficaz para
padres y profesionales sanitarios, que posibilita el acceso
a este tipo de información actualizada y especializada5.
Siendo ésta una situación
emergente, cada vez son más los pediatras interesados
en disponer de guías de ayuda y pautas de actuación
concretas que mejoren la atención sanitaria prestada
a estos niños con necesidades especiales y a sus familias
adoptivas.
Problemas de salud de los niños chinos
Conocer los problemas específicos
de salud y las peculiaridades de la atención sanitaria
de cada zona de procedencia o país de origen es el
primer paso para ofrecer una atención adecuada, ya
que vamos a poder determinar:
- Las posibles condiciones de vida del menor: si procede
de un entorno familiar o de una institución u orfanato,
la calidad de la atención médica que pudiera
haber recibido, condiciones higiénico-sanitarias
y de nutrición, etc. . . . ;
- La morbilidad prevalente en cada zona geográfica,
sobre todo de carácter infeccioso: hepatitis B, VIH,
tuberculosis, parasitosis intestinal, . . . ;
- Las circunstancias específicas que pudieron llevar
a que estos niños fuesen dados en adopción
(enfermedad materna, drogadicción, abandono y/o malos
tratos, discapacidad física en la madre o el niño,
problemas sociales o socio-políticos, o simplemente
falta de recursos, etc), la mayoría de las veces
no conocidas.
Los problemas de salud más frecuentemente
observados en niños adoptados en el extranjero, y según
zonas de origen pueden consultarse en: www.fisterra.com/guias2/adopcion.htm
6 y 24.
| Tabla III.- Problemas de salud en niños chinos
|
- Malnutrición y retraso del crecimiento.
- Retraso global del desarrollo (motor, cognitivo,
lenguaje, adaptación social, . . . )
- Infecciones: Hepatitis B
- Parasitosis intestinal y Giardia
- Tuberculosis
- Hepatitis C, sífilis, VIH, infecciones bacterianas
intestinales
- Intoxicación por plomo
- Anemia (déficit de hierro, hemoglobinopatías)
- Disfunción tiroidea
- Otros: anomalías urinarias, trastornos sensoriales
(sordera, estrabismo, . . .),
- malformaciones congénitas
- Patología aguda: eczemas y rash, sarna, infecciones
respiratorias, otitis, . . . .
|
Los niños adoptados en China presentan
un patrón de patología médica o de retraso
en el desarrollo similar al que se observa en niños
de otra procedencia (Tabla III), a excepción, si acaso,
de una incidencia más alta de niveles elevados de plomo
en sangre7.
Sin embargo, es evidente que las condiciones
sanitarias de los niños que proceden de China han mejorado
mucho en los últimos años. La política
de fomento de adopciones del gobierno chino y la corta estancia
de los niños en los orfanatos, la mayoría de
las niñas adoptadas son menores de 2 años de
edad, han hecho que últimamente no exista un número
elevado de problemas serios de salud2. Los mismos orfanatos
han sido remozados y existe una plantilla de cuidadores cualificada;
si bien, la asistencia sanitaria y el acceso a cuidados médicos
especializados son muy limitados8.
De otro lado, también nosotros
conocemos mucho mejor los riesgos específicos de estos
niños (morbilidad prevalente, condiciones de vida en
los orfanatos, . . . ), lo que permite hacer un diagnóstico
precoz y una intervención más temprana de los
problemas que pudieran aparecer, incluso a largo plazo, en
su desarrollo. De ahí la importancia de programas de
atención y seguimiento específicos para estos
niños.
La malnutrición, anemia y raquitismo,
intoxicación por plomo, la tuberculosis, hepatitis
B y las infecciones intestinales de origen bacteriano o parasitario,
son problemas médicos comunes entre los niños
chinos. Las condiciones de vida en el orfanato pueden incrementar
el riesgo de desnutrición y retraso del crecimiento,
y de algunas infecciones, y pueden interferir en el desarrollo
(motor, cognitivo, sensorial y de adaptación) de estos
niños, tanto por escaso control médico como
por la falta de estímulo y afecto.
Malnutrición y retraso del
crecimiento. En general, los niños abandonados
suelen estar malnutridos por negligencia, desnutrición
y sus propias condiciones de vida; la deprivación afectivo-emocional
también induce retraso del crecimiento.
Aunque en los orfanatos chinos la mayoría
de los niños son acogidos en los primeros días
de su vida, hay que tener en cuenta que los cuidados prenatales
recibidos pueden ser mínimos y que la alimentación
en estas instituciones puede ser de baja calidad e insuficiente
cantidad. La mayoría de los lactantes son alimentados
con fórmulas lácteas muy diluidas; hay mucha
variabilidad en la introducción de alimentos nuevos,
a veces incluso muy precoz, lo que puede inducir a problemas
de intolerancia o alergia alimentaria; se prolonga el uso
del biberón para facilitar la alimentación de
varios niños a la vez, dando lugar a una alimentación
poco variada, el niño mastica poco y luego se encuentra
con problemas de adaptación al paso de alimentos sólidos;
una pobre calidad nutritiva y la falta de exposición
a la luz solar pueden conducir a déficit de vitamina
D3 y calcio (raquitismo bioquímico)8.
Por todo ello, un niño adoptado
que procede de un orfanato chino puede tener un grado variable
de desnutrición, talla baja, e incluso un retraso del
desarrollo motor que conviene evaluar. Se dice que el tiempo
de internamiento es inversamente proporcional al crecimiento
lineal del niño; y se estima que por cada tres meses
en el orfanato se produce un retraso de un mes en su edad
talla7.
No todos los niños chinos tienen
que ser pequeños o estar desnutridos; hay que considerar
las características genéticas y raciales de
la población china. Lo ideal es utilizar tablas de
crecimiento autóctonas9, y en su defecto, hacer un
seguimiento estrecho del crecimiento y desarrollo de la niña
adoptada durante los siguientes 6 meses. Normalmente, con
una nutrición adecuada se produce un catch-up, primero
del peso y luego de la talla, recuperándose los percentiles
normales en este tiempo; de no ser así, habría
que investigar otros problemas médicos como causa del
fallo de medro.
Trastornos del desarrollo.
Tres de cada cuatro niños adoptados en China presentan
retraso en una o más áreas del desarrollo cuando
son evaluados en las primeras semanas de su llegada7,8,10;
la mayoría por falta de estímulo y afecto. Generalmente,
el retraso motor, tanto la movilidad fina como la grosera,
y el área social-emocional se recuperan durante el
primer año; pero hay que estar atentos a la evolución
del lenguaje y problemas a medio plazo en el aprendizaje y
área cognitiva.
Lógicamente, la edad de la niña
y el tiempo que ha pasado en el orfanato son determinantes
en la esperanza de mejora de estos trastornos del desarrollo.
Infecciones. Las enfermedades
infecciosas representan la mayor parte de los problemas médicos
detectados en niños adoptados internacionalmente, hasta
el 60% de los casos según el país de origen4.
Entre los problemas infecciosos más prevalentes en
los niños que proceden de China destacan: hepatitis
B, tuberculosis y parásitos intestinales.
- Hepatitis B. China es un país de alta endemicidad
de hepatitis B. En el sureste asiático un 70-90%
de la población adulta ha sido infectada por el virus
de la hepatitis B (VHB), y entre un 8-20% son portadores
crónicos de AgHBs; en algunas regiones de China esta
cifra se eleva al 30%, y lo son hasta el 12% de las mujeres
en edad fértil; de ellas, un tercio son también
AgHBe positivas, y por tanto contagiosas4,11.
La infección crónica por hepatitis B es el
problema de salud de mayor transcendencia que puede afectar
a los niños adoptados en China.
Estudios de prevalencia de hepatitis B en niños de
adopción internacional estiman que entre un 3-9%,
según las series, de los niños chinos son
portadores de hepatitis B7,8,10,11, la mayoría
de ellos debido a un contagio por transmisión vertical
o infección perinatal, a través de madre portadora.
En los orfanatos es también posible la transmisión
horizontal mediante el contacto permanente con niños
o adultos infectados; o vía sanguínea a través
de la exposición accidental con agujas contaminadas
(al administrar una vacuna, medicación vía
parenteral, o al extraer sangre, o excepcionalmente tras
una transfusión sanguínea) debido a las pésimas
condiciones de asepsia y esterilización de agujas
y jeringas.
Aunque siempre se debe exigir un estudio de marcadores serológicos
de hepatitis B previos a la adopción, los padres
que adoptan niños chinos deben considerar la posibilidad
de que su hijo pueda estar infectado a pesar de los resultados.
La mayoría de los documentos sanitarios procedentes
de China incluyen, al menos, una determinación de
AgHBs, pero generalmente está hecha demasiado pronto
para detectar la infección. Hay que tener en cuenta
que el período de incubación de la enfermedad
es variable, entre 6 semanas y 6 meses, y que existe la
posibilidad de contagio después del nacimiento hasta
el mismo momento de la adopción (transmisión
horizontal). Además, no hay garantías de fiabilidad
en los equipamientos ni en las condiciones técnicas
de los laboratorios de éste país12.
Tampoco se debe confiar en la posibilidad de que la niña
haya sido vacunada. La vacuna frente a hepatitis B fue incluida
en el calendario vacunal chino en 1.999 (en el momento del
nacimiento, al mes y 6 meses), pero no está disponible
de forma generalizada; además, los niños abandonados
inician las vacunaciones más tardíamente (no
se actúa sobre la posible transmisión vertical)
y, a veces, no completan el esquema vacunal. Asimismo, puede
que no se dé una respuesta adecuada a la vacuna;
bien por respuesta inmune insuficiente en niños malnutridos
y/o enfermos, o lo que es más frecuente por problemas
con la propia vacuna (no hay garantías en la conservación,
técnica de administración, dosificación,
etc. . . )11.
Alrededor del 90% de los niños infectados al nacimiento
serán portadores crónicos de AgHBs, y a menudo
desarrollan una tolerancia inmunológica al VHB, que
mantiene alta replicación viral y mínima o
nula lesión hepática. Prácticamente
todos ellos permanecerán asintomáticos muchos
años, si bien hay mayor riesgo de desarrollar hepatopatía
crónica o carcinoma hepatocelular primario en la
vida adulta13,14. En la actualidad, con los recursos
disponibles en nuestro medio y un seguimiento adecuado,
estos niños deben ser tratados como cualquier otro
niño y llevar una vida completamente normal, incluido
su ingreso en guarderías y colegios sin restricciones13,15;
con la única salvedad de vacunar a los contactos
domésticos por el riesgo de contagio11.
- Hepatitis C. Su incidencia es muy baja en China. Este
tipo de hepatitis se asocia a transfusiones sanguíneas,
y en un pequeño porcentaje a transmisión vertical
madre-hijo. En 1.995 se detectaron dos casos en niños
adoptados procedentes de China por contaminación
debida a la re-utilización de agujas usadas para
extracciones sanguíneas8.
Parasitosis intestinales. Junto a la hepatitis B son las
infecciones más frecuentes entre los niños
adoptados de China, y pueden ser transmitidas fácilmente
al resto de miembros de la familia adoptiva si no se toman
las medidas oportunas de prevención y/o tratamiento;
Giardia y Ascaris son los parásitos más comúnmente
detectados.
En los orfanatos y centros de acogida, estas infecciones
pueden darse incluso entre los niños más pequeños.
Se suelen transmitir por vía fecal-oral (de niño
a niño, o de cuidador a niño), por falta de
lavado de manos tras la defecación o el cambio de
pañales en un niño infectado, o indirectamente
por la ingestión de agua o alimentos frescos contaminados8,16.
La mayoría de estos niños permanecen asintomáticos;
pero a veces, pueden ser causa de malabsorción crónica
y fallo de medro. Siempre deben buscarse en la primera evaluación
del niño a su llegada a nuestro país; y hay
que tener en cuenta que, a veces, un niño puede estar
infectado por varios parásitos a la vez. El tratamiento
suele ser eficaz, aunque la reaparición de los síntomas
incluso semanas más tarde nos obliga a una nueva
búsqueda de parásitos.
- Tuberculosis. La tuberculosis es una enfermedad de mayor
riesgo entre los niños adoptados internacionalmente,
especialmente en Rusia y países del Este de Europa,
y sobre todo entre la población infantil procedente
de campos de refugiados.
Entre un 5-8% de los niños adoptados en China tienen
Mantoux positivo7,8,10, aunque la prevalencia
de la enfermedad es menor del 2%2. La tuberculosis es un
problema de salud común en China, y los niños
que viven en orfanatos pueden estar expuestos a adultos
con tuberculosis activa que conviven con ellos, y que apenas
disponen de recursos médicos apropiados; además,
una nutrición inadecuada favorece un estado de inmunosupresión
que los hace más susceptibles a esta enfermedad.
El período de incubación entre la infección
y el desarrollo de un PPD positivo es de 2 a 12 semanas,
pero estos niños permanecen asintomáticos.
Si bien el riesgo de desarrollar enfermedad tuberculosa
es mayor durante los primeros 6 meses después de
la infección, sigue siendo alto durante al menos
2 años17. Por este motivo, es obligado realizar un
Mantoux a estos niños a su llegada a España;
y repetir si aparecen síntomas sospechosos en los
meses posteriores.
Hay que tener en cuenta que la vacuna BCG está incluida
en el calendario de inmunizaciones en China, aunque no se
pone siempre y además sabemos de su eficacia variable
y relativa, pero puede darnos una reacción tuberculínica
o PPD positiva. En cualquier caso, en niños de riesgo,
como los adoptados procedentes de China, la interpretación
de los resultados de la prueba de Mantoux se hará
con independencia del estado de inmunización con
BCG: una reacción mayor o igual de 5 mm, o cualquier
tamaño de induración si además tienen
infección VIH, debe considerarse siempre positiva18.
- Infección VIH. China no es un país de alta
prevalencia de infección por el virus de la Inmunodeficiencia
humana (VIH), y son muy pocos los casos descritos en niñas
adoptadas allí; en algunas series se han detectado
anticuerpos VIH positivos adquiridos de la madre, pero sin
infección en el niño, y con una incidencia
menor del 0,1%8
En cualquier caso, dada la epidemiología rápidamente
cambiante de la infección por VIH (puede que en los
próximos años aumente la prostitución
y el tráfico de drogas en China), que los niños
adoptados proceden de un origen desconocido (que pudiera,
en algún caso, ser de un subgrupo de riesgo), y al
tratarse de una de las principales preocupaciones de los
padres adoptivos, siempre debe hacerse screening de infección
por VIH a estos niños. Son países con mayor
riesgo de SIDA: Camboya, Tailandia, Rumania o Tahití.
Recientemente se ha planteado la cuestión de exigir
al gobierno chino una certificación de ausencia de
infección VIH en los niños que vayan a ser
adoptados, pero esto no parece técnicamente fácil
ni tampoco fiable en estos momentos, y sólo daría
lugar a que niños con anticuerpos procedentes de
la madre (y que darían un resultado falso positivo
de infección propia), no pudieran ser adoptados19.
- Otras infecciones. La sífilis es un problema relevante
en niños que proceden de Rusia y países del
Este de Europa, pero no en niños chinos. La sífilis
congénita, sobre todo la neurosífilis, puede
ser un problema infradiagnosticado y mal-tratado; las pruebas
serológicas son accesibles y fiables, y se trata
de una enfermedad con tratamiento efectivo, por lo que debe
descartarse en todo niño inmigrante, con independencia
de la historia o tratamiento recibido4.
Dada la frecuencia de sarna y pediculosis, hay que examinar
inmediatamente a los niños después de recogerlos
en el orfanato y a su llegada a España, para evitar
el contagio de otros miembros de la familia.
En niños que presentan diarrea debemos buscar también
infecciones bacterianas intestinales; los gérmenes
más frecuentes son Salmonella, Campylobacter, Yersinia
y Shigella. La Malaria y la Hepatitis A son infecciones
menos comunes en estos niños.
Intoxicación por plomo.
Un 13-14% de los niños adoptados en China presentan
niveles elevados de plomo en sangre7,20.
La intoxicación por plomo es una
enfermedad clásica, de origen ambiental, con escasas
manifestaciones clínicas, y de gran trascendencia en
materia de Salud pública en las últimas tres
décadas. Si se aplica la definición actual del
CDC americano de 1.991, que considera plomo elevado unos niveles
en sangre venosa por encima de 10 m g/dl, el 80-90% de la
población pre-escolar en EEUU al inicio de los 80 presentaban
exposición y absorción de plomo indebidas; las
estrictas medidas legales que se han tomado en los últimos
años, como la suspensión del plomo como aditivo
de las gasolinas, o su prohibición en pinturas de uso
doméstico y en latas de comida preparada, han supuesto
una reducción de más del 90% en la proporción
de niños definidos como intoxicados por plomo21.
En China, sin embargo, no hay leyes de
protección ambiental; se sigue usando gasolina con
plomo, y hay plomo en quemadores de gas, pinturas de pared,
juguetes, selladores de alimentos enlatados, soldaduras y
tuberías antiguas, e incluso en productos cosméticos,
objetos de cerámica y remedios populares. Esto y la
contaminación ambiental derivada de una rápida
e incontrolada industrialización tras la revolución
cultural de Mao en los años 70, son responsables de
la contaminación por plomo de aire, agua, tierra y
alimentos, y hace que la intoxicación plúmbica
sea un problema de salud muy importante tanto en áreas
urbanas, suburbanas y rurales de China, afectando a millones
de niños y adultos19,22.
En los orfanatos chinos, los niños
pueden estar más protegidos de la contaminación
ambiental, pero no están exentos de exponerse a cantidades
de plomo que ingieren a través de la pica (rascado
de objetos, barrotes de las cunas y paredes con pinturas que
llevan plomo), llevarse a la boca juguetes tóxicos,
alimentos o agua contaminada, . . .
Es importante determinar los niveles de
plomo en sangre en todo niño adoptado que procede de
China, para su control y, en su caso, tratamiento precoz.
Aunque la mayoría de los niños con niveles tóxicos
de plomo tienen una enfermedad subclínica, es decir
están asintomáticos, se ha comprobado que puede
darse cierto deterioro cognitivo y dificultades para la concentración
(problemas de aprendizaje y retraso escolar), trastornos del
carácter, problemas de sueño y pérdida
de apetito, . . .. Rara vez están presentes los síntomas
típicos de intoxicación plúmbica: dolor
abdominal, náuseas, anorexia y estreñimiento;
y menos aún, su forma extrema de encefalopatía,
convulsiones, coma y muerte.
En general, los niños con niveles
altos de plomo (>10 y <45 m g/dl) sólo requieren
seguimiento y control periódico para comprobar el descenso
de los niveles sanguíneos; por encima de estas cifras
es preciso recurrir a tratamiento con agentes quelantes21,22.
Anemia. La anemia es
un hallazgo común en niños adoptados; sobre
todo, la anemia ferropénica derivada de una nutrición
inadecuada. El déficit de hierro puede interferir con
el normal crecimiento, e incluso puede ser causa de trastornos
del desarrollo y del aprendizaje; pero se soluciona fácilmente
con una buena nutrición, y en su caso, suplementos
de hierro.
Sin embargo, también hemos de considerar
la posibilidad de anemias hereditarias que pueden encontrarse
en paises del sudeste asiático; en China, especialmente
la a- y ß- talasemia (hemoglobinopatías)8. El
hallazgo, por tanto, de una anemia en el screening inicial
que no se corrige con una alimentación variada y que
cursa con niveles de hierro normales, obliga a la realización
de electroforesis de hemoglobina para su despistaje.
Disfunción tiroidea
(déficit de yodo e hipotiroidismo). La mayoría
de los niños adoptados en China proceden de orfanatos
ubicados en áreas donde el consumo de sal yodada es
habitual; también las fórmulas adaptadas para
lactancia contienen niveles apropiados de yodo. Hay, no obstante,
determinadas áreas rurales y regiones montañosas
en China que son zonas endémicas de bocio e hipotiroidismo
secundarios a déficit de yodo, y que podrían
ser causa de déficit mental y retraso de talla.
Por otro lado, los niños procedentes
de orfanatos no se han sometido al screening neonatal de hipotiroidismo
congénito.
En la serie de Miller7, un 10% de los
niños adoptados en China tenían test de función
tiroidea anormales. Si bien ninguno presentaba problemas del
desarrollo, sí se ha observado entre ellos una mayor
incidencia de caries dental, incluso en niños que fueron
adoptados con menos de 6 meses de edad. Además, las
pruebas se normalizaron con una alimentación apropiada.
Siendo la causa más probable el déficit de yodo,
es importante considerar posibles efectos a largo plazo.
Patología aguda.
Eczemas, dermatitis en área del pañal, sarna
y pediculosis son problemas comunes con los que nos podemos
encontrar en el momento de adoptar a un niño chino.
También las otitis e infecciones respiratorias; asimismo,
es creciente la prevalencia de asma en China, probablemente
debido a la contaminación ambiental.
Consulta pre-adopción
Generalmente los padres que han decidido
una adopción pueden acudir al pediatra por primera
vez cuando tienen la asignación de un niño y
reciben su expediente médico. Este es un momento muy
importante, teniendo la oportunidad de:
- Revisar con los padres los motivos de la adopción
y sus expectativas;
- Proporcionar información sanitaria adecuada, tanto
en lo que se refiere a la evaluación e interpretación
de los datos disponibles del niño como de los problemas
potenciales de salud según el país de origen;
- Informar de las medidas sanitarias a adoptar por ellos
antes del viaje;
- y de las recomendaciones del botiquín para llevar,
y actitud a seguir ante posibles incidencias médicas
que puedan ocurrir en los días de estancia en China.
Asimismo, hay que explicarles la necesidad de concertar una
visita en los días siguientes a la llegada del niño
a nuestro país para incluirlo en un programa de salud
propio.
El pediatra estará atento a todas las peculiaridades
de éste proceso y recogerá la información
necesaria sobre los riesgos específicos de un niño
adoptado que procede de China. Debe informar de ello a los
padres, pero sin crear una alerta innecesaria de niño
"muy vulnerable" que provoque en ellos más
ansiedad; la mayor parte de estos niños no tienen problemas
serios de salud, y tenemos que hacerles ver a los padres que
hay previstas una serie de medidas para identificarlos e intervenir
precozmente23.
Documentación sanitaria.
Inicialmente, los padres reciben junto a la carta
de ofrecimiento de un niño, una foto y un informe del
examen médico realizado.
El aspecto aparentemente saludable y la información
médica contenida en el expediente del niño,
incluida su situación vacunal, nunca deben merecer
nuestra confianza absoluta3. La información médica
que procede de China es mínima y, en general, poco
fiable; suele limitarse a la detección de ciertas enfermedades
transmisibles y defectos físicos o mentales graves,
y a veces puede estar adulterada con objeto de facilitar la
adopción4.
El historial médico del niño consiste en un
formulario de examen físico donde, junto a cada apartado
del mismo, suele aparecer el epígrafe: "normal
para su desarrollo"; es el resultado de 1 ó 2
controles de salud, que incluyen una analítica básica,
y permiten descartar enfermedades y/o discapacidades graves,
pero que han sido realizados con anterioridad al momento de
la adopción. Rara vez hay anotaciones sobre incidencias
en el desarrollo o problemas agudos, y cuando aparece algún
dato diagnóstico o de tratamiento la terminología
usada es confusa o errónea.
A pesar de todo ello, de los datos disponibles del niño
debemos intentar obtener la máxima información
útil para los padres, identificar la existencia de
problemas médicos, y de factores de riesgo que pudieran
afectar a su desarrollo a largo plazo24. Además,
de su análisis elaboraremos un listado de preguntas
que los padres deberán hacer a través de sus
agencias o intermediarios para completar esta información8.
Intentaremos conocer:
- La fecha de nacimiento y, si es posible, datos del momento
del parto y período neonatal; rara vez obtendremos
información de la situación médica
de la madre y/o posibles factores de riesgo. Aunque en China
estos datos no suelen ser conocidos, ya que las niñas
son abandonadas, y sólo a veces traen una nota con
su nombre, fecha de nacimiento y poco más. Sí
podemos interesarnos por la edad y estado de salud al ingreso
en el orfanato, si recibió atención médica
previa, y motivo por el que fue acogida.
- El lugar de procedencia: de una familia, o lo que es más
habitual de un orfanato; de los que ya se saben muchas cosas
sobre sus condiciones higiénicas, alimentación,
posibilidades de cuidados sanitarios, etc. . . .
- Problemas médicos que hubieran necesitado tratamiento
farmacológico, o que puedan precisar de seguimiento
o cuidado especializado posterior.
- Datos de la evolución del crecimiento y desarrollo;
siempre aproximados, ya que se trabaja con una fecha supuesta
de nacimiento o de recogida del niño, y con escasos
medios técnicos (no disponen de instrumentos médicos
apropiados), y desconocemos las condiciones en las que se
pesó y talló al niño (desnudo, con
ropa, . . .).
- También será muy útil, si disponemos
de ella, una fotografía para valorar el aspecto general
de la niña; o mucho mejor un vídeo, que nos
permite evaluar algunos aspectos de su desarrollo.
- Estado de inmunizaciones. La documentación sanitaria
incluye la cartilla de vacunaciones; pero siempre tendremos
que desconfiar de la situación vacunal de los niños
procedentes de China.
Aunque puede variar de una provincia a
otra, el calendario actual de inmunizaciones en China es el
siguiente25:
| Vacuna |
Pauta |
Comentarios |
| BCG |
Recién nacido |
|
| Polio oral |
2, 3, 4 meses y 4 años
A los 18-24 meses* |
* Sólo en algunas provincias |
| DTP |
3, 4, 5 meses y entre 18-24 meses |
|
| Sarampión |
8 meses y 7 años |
|
| Hepatitis B |
Recién nacido, 1 y 6 meses |
|
| Origen: World Health Organization |
A veces, según su provincia de origen,
pueden también haber iniciado vacunación frente
a la encefalitis B japonesa, encefalitis epidémica
o meningococo A.
Situación sanitaria en China:
En segundo lugar, hay que abordar con los padres
temas relacionados con las enfermedades endémicas o
problemas de salud prevalentes en China, de los posibles factores
de riesgo asociados a los motivos de adopción (aunque
en China muchos de ellos son socio-políticos), de las
condiciones higiénicas y sanitarias de los orfanatos
chinos, y también de la atención sanitaria distinta
a nuestro país y muy limitada en recursos . . . ..
Hay que tener en cuenta, que en China las niñas son
abandonadas por razones económicas y a causa de la
"política de un solo hijo" para el control
de la natalidad. Desconocemos si la madre recibió o
no cuidados médicos durante el embarazo, las condiciones
en las que tuvo lugar el parto (hospitalario o domiciliario,
con atención sanitaria o no), o las circunstancias
de vida (alimentación, higiene, problemas de salud)
del recién nacido en los primeros días de su
vida.
Las niñas se abandonan en los hospitales o a las puertas
de los propios orfanatos u otros edificios gubernamentales
para asegurar que reciban cuidados inmediatos; pero los orfanatos
disponen de escasa información de la niña, e
incluso de la atención médica recibida en los
hospitales (cuando esto ocurre).
En los orfanatos, la calidad de vida de los niños es
de subsistencia. Aunque los edificios hayan sido modernizados,
mejoradas sus condiciones de higiene y de cuidados, la masificación
y las propias condiciones de vida hacen que existan problemas
de mal-nutrición, infecciones y deprivación
psico-afectiva. Además, si bien los cuidadores reciben
instrucciones para atender problemas sanitarios comunes, rara
vez están cualificados para una atención médica
apropiada ni especializada, que puede estar lejana o demorarse
en el tiempo8,26.
Atención sanitaria para
los padres:
Éste también es el momento, si no se
ha hecho con anterioridad, de valorar con los padres la necesidad
de adoptar medidas de prevención e inmunizaciones recomendadas
para los viajes a China, especialmente la vacunación
frente a hepatitis B. Es importante programar con tiempo los
aspectos sanitarios del viaje de los padres, ya que algunas
medidas como vacunas y quimioprofilaxis deben realizarse con
antelación suficiente.
No hay ninguna vacuna obligatoria exigida para poder viajar
a China. Sin embargo, es recomendable: tener actualizado el
calendario oficial de vacunaciones, y contemplar la vacunación
frente a hepatitis B de los padres que van a adoptar un niño
procedente de China, así como del resto de contactos
domiciliarios27,28,29.
China es un país de alta endemicidad de hepatitis B,
enfermedad que se transmite, sobre todo, por vía sexual
o sanguínea (a través de transfusiones de sangre,
o material contaminado: jeringas, tatuajes), o vía
vertical madre-hijo. Aunque el riesgo de exposición
de los familiares mientras viajan es muy bajo, hay que tener
en cuenta que hasta un 8% de los niños adoptados en
China pueden ser portadores del AgHBs, existiendo la posibilidad
de exposición a sangre o de transmisión horizontal,
al convivir con ellos, entre los miembros de la unidad familiar.
En España existe un programa de vacunación universal
frente a hepatitis B a los adolescentes de 13 años
de edad; y desde hace 4 años se procede a la vacunación
de recién nacidos en 15 de las 17 Comunidades autónomas.
Así pues, la mayoría de los niños pequeños
y algunos jóvenes están ya vacunados, pero no
así los adultos.
La vacuna de la hepatitis B requiere tres dosis, las dos primeras
separadas por un intervalo de 1 mes, y la última a
los 4-6 meses de la primera; éste es el tiempo necesario
para tener respuesta inmune protectora en un adulto. En cualquier
caso, aunque el viaje esté próximo, debemos
iniciar la vacunación de padres y convivientes cuanto
antes.
Es importante también actualizar el calendario de inmunizaciones,
y evitar así el riesgo de infección por tétanos,
difteria o virasis típicas de la infancia (parotiditis,
rubeola o sarampión). Recordar que la vacuna tétanos-difteria
adulto precisa de dosis de recuerdo cada 10 años, y
que puede haber sujetos no vacunados de la triple vírica
en su infancia24.
Otras posibles vacunas, como hepatitis A, gripe o malaria
deben estar sujetas a consideraciones individuales, y por
ello lo recomendable es remitir a los padres a los Centros
de Vacunación Internacional autorizados en cada Comunidad
autónoma30, donde recibirán información
personalizada.
La visita a un país extranjero hace que podamos estar
expuestos a una serie de enfermedades, sobre todo infecciosas,
y de situaciones poco comunes en nuestro entorno. Así,
es muy importante informarse y extremar el cumplimiento de
una serie de medidas preventivas generales, sobre: los alimentos
que se ingieren, el consumo de agua, picaduras de insectos
y contacto con animales, enfermedades de transmisión
sexual, etc.29,31. El Ministerio de Sanidad y Consumo
ofrece unas normas de protección durante el viaje fáciles
de cumplir en: http://www.msc.es/salud/exterior/consejos/consejos/home.htm
(Tabla V).
| 1. Vacunaciones. Consultar Centros de Vacunación
Internacional |
2. Cuidado con los alimentos. La diarrea es la enfermedad
más frecuente en los viajes
- No ingerir verduras crudas y consumir sólo
fruta pelada por uno mismo
- Comer carnes y pescados bien cocinados.
- No ingerir moluscos crudosNo consumir leche ni derivados
sin higienizar. Cuidado con helados y repostería
|
3. Cuidados con el agua. El agua es importante transmisor
de enfermedades infecciosas
- Beber sólo agua embotellada y/o tratadas
con suficientes garantías
- Los refrescos y bebidas calientes son más
seguras. No cubitos de hielo
- En caso de aguas potencialmente peligrosas tratar
mediante ebullición y cloración (2 gotas
de lejía/litro y esperar 30 minutos antes de
consumirla)
|
| 4. Cuidado con los baños. Sobre todo en agua
dulce, que pueden estar infectadas con larvas que penetran
en la piel y provocan enfermedades (esquistosomiasis)
|
5. Protección contra los animales.
- Evitar contacto con cualquier tipo de animales
- Usar calzado apropiado y revisar ropa antes de ponérsela
(serpientes, escorpiones)
- Protegerse de las picaduras de insectos
|
| 6. Enfermedades de transmisión sexual, incluidas
SIDA y Hepatitis B. Uso de preservativo |
| Origen: Ministerio de Sanidad y Consumo
|
Finalmente, también es importante
interesarse por el sistema de atención sanitaria del
país de destino y conocer la cobertura del seguro de
asistencia médica; y en caso de padecer alguna enfermedad
crónica conviene llevarse la medicación necesaria
en cantidad suficiente para el tiempo de viaje.
Botiquín para llevar a China y cuidados
básicos para el niño
Como la estancia en China, mientras se realizan los trámites
burocráticos pertinentes, puede prolongarse hasta 2
semanas, es importante que los padres lleven de su país
de origen las recomendaciones indispensables para los cuidados
básicos del niño y una serie de medicamentos
que ayuden a resolver los problemas médicos más
comunes. Esta información debe darse por escrito, especificando
la pauta y dosificación de cada fármaco, así
como los síntomas para los que los usaremos; teniendo
en cuenta el peso estimado de la niña por la edad y
la información médica recibida. Lo ideal sería
poder mantener un nexo de unión con la familia, bien
a través de un teléfono de contacto o correo
electrónico, para consultas urgentes y recomendaciones
sobre pautas a seguir.
Existen también algunas páginas
en Internet que nos ayudan a seleccionar los fármacos
imprescindibles, según los problemas más comunes
encontrados entre los niños que se adoptan en los orfanatos
chinos32,33,34.
Es conveniente, por tanto, adiestrar en
el uso y recomendar llevarse (Tabla VI):
- Antitérmicos (Paracetamol o Ibuprofeno) para la
fiebre, el dolor o malestar. Es importante llevar un termómetro
rectal para medir la temperatura; considerando fiebre una
temperatura rectal > 38º C. Recordar aumentar el
aporte de líquidos ante fiebre alta.
- Es útil llevarse un antibiótico de amplio
espectro ante la posibilidad de otitis o infecciones respiratorias.
En China la respuesta a antibióticos es, en general,
buena por ausencia de resistencias26; y podemos
optar por llevar Amoxicilina-clavulánico, que cubre
un mayor espectro bacteriano, o Azitromicina, que se administra
en una sola dosis diaria, no requiere refrigeración
y viene con jeringa dosificadora por kilo de peso32,33.
Debemos dar instrucciones escritas sobre la cantidad de
agua (agua embotellada) precisa para su reconstitución
y las condiciones de uso.
En condiciones óptimas, el antibiótico sólo
debería usarse previo examen médico; pero
mientras los padres están en China pueden tener dificultades
para ser atendidos por un médico o puede haber falta
de medios técnicos para hacer un diagnóstico
correcto (en muchos centros sanitarios no disponen, por
ejemplo, de otoscopio)26. Por ello es útil acordar
con los padres en qué situaciones deben dar tratamiento
antibiótico por iniciativa propia (fiebre alta de
tres días, irritabilidad, dolor de oídos u
otorrea, . . . .); si bien, hay que advertir que un niño
con fiebre alta, con la respiración agitada, que
no es capaz de comer o beber, o que no se relaciona con
el entorno, debe ser visto por personal médico especializado
urgentemente.
También es útil llevar una jeringa calibrada
para administrar fármacos y/o reconstituirlos.
- Los procesos catarrales y virasis respiratorias serán
los problemas más comunes. Alguna medicación
sintomática (antitusígenos vía oral
o rectal, o quizá ciertos descongestivos), y sobre
todo, medidas aliviadoras (suero fisiológico para
lavados nasales) pueden ser útiles ante síntomas
molestos, que interfieran con el sueño o la comida.
- Para las conjuntivitis asociadas (ojo rojo y secreción
ocular mucopurulenta) llevar un colirio de Tobramicina.
- La diarrea y los vómitos son síntomas frecuentes
y preocupantes para los padres. Debe adiestrarse en la prevención
y control de la deshidratación; para ello puede ser
útil llevar fórmulas hidroelectrolíticas
para rehidratación oral, con instrucciones para su
preparación y uso.
- El estreñimiento, entendido como heces de consistencia
dura e infrecuentes, puede ser un problema habitual ante
el cambio de alimentación. Aunque la mayoría
de las listas recomiendan llevar supositorios de glicerina,
puede ser útil informar a los padres sobre otras
medidas a tener en cuenta: aumento del aporte de líquidos,
zumos naturales, cereales de avena, . . . ..
- La dermatitis del área del pañal y los eczemas
son también problemas comunes entre los lactantes
que viven en orfanatos; también los prúrigos
(por picaduras de insectos). Por ello, debemos aconsejar
llevar pomadas descongestivas, corticoides tópicos
(Hidrocortisona al 1%) y algún antifúngico
(Nistatina).
- También hay que considerar la posibilidad de sarna
y pediculosis; para lo que puede ser útil el uso
de cremas o lociones de Permetrina al 5%.
- Algunos autores recomiendan llevar antihistamínicos
clásicos para tratar posibles reacciones alérgicas
o el prurito asociado a diversos problemas cutáneos.
Su interés no está en aprovechar su efecto
adverso de sedación para el viaje de vuelta en avión;
hay que considerar que algunos niños pueden manifestar
más bien irritabilidad32,33.
- Champú y lociones hidratantes (o aceites) para
la piel. Pañales y "toallitas".
- Gasas estériles, esparadrapo y un antiséptico.
- Por último, es muy importante hablar de la alimentación,
y del uso e higiene de biberones o tetinas, y de la cuchara
Antitérmicos – analgésicos
- Paracetamol (solución 1ml = 100mg ó
supositorios) a 10-15 mg/kg/dosis/4-6 horas
- Ibuprofeno (jarabe 5ml = 100mg) a 5 mg/kg/dosis/6-8
horas
|
| Antibiótico de amplio espectro
|
Anticatarrales
Suero fisiológico, antitusígenos (gotas
o supositorios); ¿descongestivos? |
Colirio de Tobramicina - 2 gotas en cada ojo,
tres veces al día |
Soluciones hidroelectrolíticas
En sobres monodosis |
Laxantes
Cánulas de glicerol o supositorios
de glicerina |
Problemas cutáneos
- Pomadas descongestivas
- Corticoides tópicos: Hidrocortisona al
1%, 2-3 veces al día
- Antifúngicos tópicos: Nistatina,
3 veces al día
- Repelentes de insectos
- Permetrina crema al 5% y/o gel-loción
1,5%
|
Antihistamínicos
Hidroxicina, Dexclorfeniramina |
Otros
- Champú, loción hidratante o aceites.
- Pañales y toallitas
- Gasas estériles, esparadrapo.
- Antiséptico. Alcohol
- Termómetro rectal.
- Jeringa calibrada
|
Alimentación infantil
- Fórmulas lácteas adaptadas (en
sobres unidosis)
- Purés y papillas infantiles, . . . ..
Galletas
- Biberones (2), tetinas, chupetes; cuchara, tazón,
termo
|
Consulta post-adopción
Es muy importante programar con los padres
una primera visita médica en cuanto el niño
llegue a España. Al igual que con un recién
nacido, éste primer contacto nos permite detectar y,
en su caso, intervenir precozmente sobre cualquier problema
de salud; así como informarles de distintos aspectos
en el cuidado del niño, alimentación, prevención
de accidentes, y establecimiento de normas y consejos generales.
Todo ello proporciona confianza y tranquilidad a los padres,
y favorece su adaptación a esta nueva situación.
La evaluación médica inicial
no debe demorarse más de 7-10 días; lo ideal
es que se realice en los tres primeros días, sobre
todo si tenemos en cuenta que las enfermedades infecciosas
representan la mayor parte de los problemas médicos
observados4,35,36, y la posibilidad de transmisión
incluso entre los miembros de la familia adoptante37,38,39.
Este primer control de salud nos permitirá:
- Descartar cualquier enfermedad infecto-contagiosa, que
suele ser la primera y máxima preocupación
de los padres;
- evaluar aquellos problemas que puedan necesitar derivación
médica (malformaciones, procesos crónicos
y/o enfermedades graves) o seguimiento posterior (trastornos
del desarrollo o del comportamiento);
- y revisar el estado de inmunizaciones del niño23,40.
Aunque un niño tenga un aspecto
saludable, parezca bien nutrido y cuidado, no debemos demorar,
y mucho menos dejar de practicar, éste examen de salud
general completo16; ya que algunos niños de adopción
internacional pueden estar infectados pero sin síntomas,
y no presentar tos ante una tuberculosis, ni diarrea por una
parasitosis, ni ictericia en una hepatitis B; ni tampoco problemas
específicos derivados de una intoxicación por
plomo, ni fallo del crecimiento por una disfunción
tiroidea40. Además, el fracaso en la identificación
e intervención precoz de todos estos problemas no sólo
podría afectar a su calidad de vida y al desarrollo
físico, emocional e intelectual del niño, sino
que también puede incrementar las dificultades de adaptación
e integración en la nueva unidad familiar, originando
con ello el fracaso de la adopción24,36.
El pediatra debe estar preparado para atender
las peculiaridades de estos niños y tener en cuenta
sus necesidades específicas, y las de sus nuevos padres,
siendo necesario disponer de pautas de actuación concretas,
que contemplen también la procedencia o país
de origen. Así pues, el diagnóstico de los problemas
de salud de un niño de adopción internacional
debe basarse en un protocolo de pruebas de cribado que complementan
a la anamnesis y a una exploración física detallada4.
Historia clínica:
A la llegada del niño debe realizarse una historia
clínica completa por un pediatra. Se tendrá
en cuenta, con las precauciones antes mencionadas, el informe
clínico que aporta el niño, y trataremos de
indagar sobre:
Datos perinatales y antecedentes de la madre (incluidos factores
de riesgo), habitualmente imposibles de conseguir. En muchos
casos, desconocemos la fecha exacta de nacimiento, las condiciones
del parto, y los posibles problemas ocurridos durante el período
perinatal.
Debemos interrogar a los padres adoptivos sobre el área
de procedencia de la niña, las condiciones higiénico-sanitarias
aparentes del orfanato, y el estado general y de cuidado que
presentaba la niña en el momento de la recogida.
También, sobre los posibles problemas de salud que
pudieran haber ocurrido en los días de estancia en
China y cómo se resolvieron (que nos puede dar información
sobre las condiciones de atención sanitaria de aquel
país: no hay otoscopios, ni medicamentos apropiados,
ni condiciones de asepsia, . . . . ).
Desconfiados de la información médica que procede
de China, deberemos realizar un cuidadoso y completo examen
médico, que incluya:
- Evaluación del crecimiento, estado de nutrición
y, en su caso, desarrollo puberal.
Para la medición de peso, talla o longitud (en menores
de 2 años), y perímetro craneal es preciso
usar gráficas de crecimiento adecuadas, si es posible
las propias del país o etnia de origen. Podemos encontrar
curvas y tablas de crecimiento de población china
en http://fwcc.org/growthchart.html9.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de las veces
no conocemos la fecha exacta de nacimiento, y la edad del
niño es estimada según las circunstancias
y la fecha de ingreso en el orfanato. Además, el
niño puede llegar con cierto grado de desnutrición
y un retraso del crecimiento, que puede ser debido a una
mala nutrición, enfermedad crónica y/o deprivación
psico-afectiva. Por ello, independientemente de las gráficas
o tablas empleadas y los percentiles en los que se encuentra,
es importante hacer un seguimiento del crecimiento del niño
durante un año antes de determinar su edad, y objetivar
un fenómeno de recuperación o catch-up del
peso (en 3-4 meses) y de la talla (en 4-6 meses) antes de
plantear la búsqueda de otras posibles causas del
fallo de medro.
Si tras 6-12 meses el crecimiento no es acorde con la fecha
probable de nacimiento debe valorarse también la
evolución del desarrollo neurológico, y hacer
una edad ósea y/o un examen dental.
Debemos valorar la respuesta a la introducción de
una alimentación variada y equilibrada, acorde con
la edad, y su adaptación a la nueva dieta y nuevos
hábitos alimenticios (retirada del biberón,
masticación, uso de cubiertos, . . . .).
Hemos de considerar también las diferencias raciales
que pueden llevarnos a diag-nósticos erróneos
de microcefalia, por braquiocefalia y occipucio aplanado
en China, o, en niñas mayores, de pubertad precoz.
- Valoración del desarrollo psicomotor.
La escala de Denver, o similares, nos permiten evaluar el
desarrollo cognitivo, social y motor de niños ente
0 y 6 años; con ella se valoran: la motricidad fina
o manipulativa, motricidad gruesa o postural, área
del lenguaje, y el desarrollo psico-social. Es importante
hacer un seguimiento y re-evaluar pasados 1 ó 2 meses
tras su llegada, y a los 5-6 meses, para detectar precozmente
retrasos que requieran una valoración neurológica
y/o medidas de estimulación precoz.
La falta de afecto y estímulo es la principal causa
de los problemas del desarrollo; por ello, aquellos niños
que han pasado menos tiempo en el orfanato responden más
rápidamente, y los problemas motores son los que
antes se resuelven.
Es frecuente el retraso en el lenguaje; pero desconocemos
la incidencia de problemas a largo plazo, sobre todo en
el aprendizaje, trastornos del comportamiento (hiperactividad
y déficit de atención), etc. . . ., que pueden
ser motivados también por déficit nutritivos,
y que hacen necesario un seguimiento a largo plazo de estos
niños7.
- Y una exploración física completa para detectar
precozmente: malformaciones (cardiopatías congénitas,
labio leporino, dismorfias, . . .), patologías que
requieran derivación a especialista (hernias, estrabismo,
. . . . .), o aquellos otros problemas agudos que precisan
de tratamiento inmediato (infecciones respiratorias, cutáneas,
otitis, etc. . . .).
Pruebas de cribado o screening
recomendadas para niños adoptados en China:
Existe consenso entre los médicos especialistas en
adopción sobre las pruebas complementarias a realizar
en un niño procedente de China; y que deben incluir
siempre (Tabla IX)3,4,6,40,41:
- Un screening básico de enfermedades infecciosas:
marcadores de hepatitis B y C, serología VIH y sífilis,
búsqueda de huevos y/o parásitos intestinales,
y Mantoux;
- Y además, un hemograma completo, bioquímica
con transaminasas, inmunoglobulinas séricas, hormonas
tiroideas (TSH), niveles de plomo sanguineo; y un análisis
de orina.
- Puede ser aconsejable la realización de un screening
auditivo (otoemisiones acústicas o audiometría),
y en los menores de 6 meses se practicará cribado
de metabolopatías.
Marcadores serológicos de
hepatitis vírica B y C.
No debemos fiarnos de los documentos recibidos que garantizan
la ausencia de infección por virus de la hepatitis
B (VHB) o de que el niño está correctamente
vacunado; y así, en los niños adoptados procedentes
de China es obligado realizar un estudio de marcadores serológicos
de hepatitis B que incluya, al menos: el antígeno de
superficie (AgHBs), y los anticuerpos totales frente al core
(anti-HBc) y de superficie (anti-HBs).
Aunque la mayoría de los niños infectados lo
son a través de una transmisión vertical madre-hijo,
la posibilidad de mecanismos de transmisión horizontal
y/o accidental (vía parenteral) en un país de
alta endemicidad, así como el prolongado período
de incubación de la enfermedad (entre 45 y 160 días)15,
obligan a considerar que un niño testado como AgHBs
negativo en su país pueda posteriormente desarrollar
la enfermedad. Además, tampoco hay garantías
de fiabilidad en los equipamientos y condiciones técnicas
de los laboratorios, ni en los informes emitidos por las autoridades
chinas12,16.
Aunque haya constancia de que se ha puesto la vacuna frente
a hepatitis B no debemos asumir su efectividad ni que se haya
administrado correctamente.
Todos los niños adoptados que llegan a nuestro país
estarán asintomáticos; pero, es un error testar
hepatitis B solicitando sólo el AgHBs. La determinación
de otros marcadores nos va a permitir identificar, no sólo
al niño con infección por hepatitis B, sino
también aquel que ha estado en contacto o ha sido vacunado
pero no está infectado, y aquellos otros que son portadores
crónicos.
El AgHBs se detecta durante la fase aguda de la infección
y luego, si ésta es autolimitada, desaparecen. Los
anticuerpos antiHBc nos permiten identificar a los niños
que se encuentran en el llamado "período ventana"
de la infección aguda por VHB, momento en el que el
AgHBs ya no se detecta, pero aún no se identifican
anticuerpos anti-HBs. La ausencia de AgHbs y la presencia
de antiHBs puede certificar que el niño ha sido vacunado
y/o ha pasado la infección15,42
| Diagnóstico de Infección aguda
o crónica (> 6 meses) |
| Identifica infección pasada o respuesta
inmune a la vacunación |
| Identifica infección aguda o pasada;
no presente tras vacunación |
| |
Con AgHBs |
Infección aguda |
| |
Con anti-HBs |
Infección pasada (respuesta inmune) |
| |
Sin AgHBs y sin anti-HBs |
Período “ventana” de la infección
aguda |
| Infección aguda reciente |
| Replicación viral activa |
| Ausencia de replicación |
| Replicación viral |
El estado de portador crónico de
hepatitis B se define como la persistencia del AgHBs durante
más de 6 meses; el riesgo de infección crónica
es inversamente proporcional a la edad. En áreas geográficas
de alta prevalencia de hepatitis B, como el sudeste asiático,
la infección perinatal ocurre con más frecuencia,
desarrollándose infección crónica hasta
en el 90% de los recién nacidos cuyas madres son AgHBs
(+)15. Estos niños suelen estar libres de
síntomas; y muy frecuentemente (sobre todo si la madre
es, además, AgHBe positivo) desarrollan un estado de
inmunotolerancia al virus, que está caracterizado por
la persistencia del AgHBs y ausencia de anticuerpos anti-HBs
o antiHBc, presencia de AgHBe y DNA-VHB en suero (replicación
viral activa), y lesiones histológicas hepáticas
mínimas o ausentes con normalidad de las transaminasas42,43.
Casi todos estos niños permanecerán asintomáticos
y pueden llevar una vida completamente normal, aunque son
capaces de transmitir la enfermedad (posibilidad de transmisión
horizontal entre los convivientes, o vía sanguínea
a través de la exposición accidental a heridas
o secreciones) y presentan un mayor riesgo de desarrollar
hepatopatía crónica o carcinoma hepatocelular
en etapas posteriores de la vida11,14.
Su evolución natural debe ser hacia la normalización
clínica y serológica, aunque el seguimiento
a largo plazo de niños infectados por el VHB en la
región de China y Taiwan nos indica que las tasas anuales
de seroconversión del AgHBe son de un 4-5% en niños
mayores de 3 años, y menos de un 2% en los menores
de 3 años; y que el índice de seroconversión
anual del AgHBs es muy bajo (0,56%)14. Sin embargo,
con una adecuada información a los padres y un seguimiento
apropiado, estos niños deben ser tratados como cualquier
otro niño, integrarse con normalidad en la unidad familiar,
ir a la escuela o guardería, y participar en todas
las actividades y juegos propios de su edad11
- Su hijo/a debe llevar una vida normal
- Informarse sobre la Hepatitis B
- Vacunar a los familiares y contactos domiciliarios
frente a la hepatitis B
- Conocer bien los mecanismos de transmisión
- Conocer los riesgos (edad del niño, frecuencia
de accidentes, agresividad, epistaxis, . . .)
- Precauciones “universales” en el manejo
y tratamiento de heridas, y desinfección de
restos hemáticos y secreciones
- Hacer revisiones periódicas de la situación
clínica y marcadores serológicos
(Aquellos con desaparición de los marcadores
de replicación viral – AgHbe y DNA-VHB
-, con elevación de transaminasas, signos clínicos
de hepatitis y/o afectación del crecimiento,
son candidatos a biopsia hepática y valorar la
posibilidad de tratamiento con interferon alfa u otros
antivirales15). |
Así pues, todo niño con AgHBs
positivo debe ser investigado en busca de evidencia de contagiosidad
mediante pruebas para la detección del AgHBe y DNA-VHB
(indicadores de replicación viral activa), y de hepatitis
activa mediante pruebas de función hepática.
Además, como la exposición a hepatitis B puede
ocurrir en cualquier momento antes de la adopción,
y el período de incubación de la enfermedad
es largo, todo niño adoptado en China que sea AgHBs
negativo debe ser re-evaluado a los 6 meses antes de asegurar
la ausencia de infección11.
La vacunación universal de recién nacidos frente
a hepatitis B ha demostrado ser el mejor método de
control de la enfermedad45; un programa de este tipo realizado
en Taiwan consiguió reducir el índice de niños
menores de 10 años que eran portadores crónicos
del VHB del 10% a menos del 1% en 10 años46. En China,
sin embargo, no hay un programa universal de vacunación,
si bien la vacuna está incluida en su calendario oficial
de inmunizaciones. Además, ya han sido comentados los
problemas para asegurar una buena eficacia vacunal. Por ello,
todo niño adoptado en China y con marcadores serológicos
negativos o dudosos debe iniciar lo antes posible su inmunización
frente a hepatitis B (esquema de 3 dosis: 0, 1 y 6 meses).
En el caso de infección activa (AgHBs +) o historia
de vacunación previa con anti-HBs positivo y resto
de marcadores negativos, no se procederá a su vacunación.
Por último, siempre que sea posible, se debe vacunar
a los contactos domiciliarios susceptibles antes de la llegada
del niño, si bien la adopción no tiene porqué
retrasarse hasta que se complete la inmunización; en
caso de no haberse realizado, vacunaremos a los contactos
junto al niño (aunque la primera determinación
sea AgHBs negativa).
Si es posible, se realizará también determinación
de serología de Hepatitis C (antiVHC-EIA), aunque hay
que tener en cuenta que los anticuerpos adquiridos de la madre
pueden persistir en un niño hasta 15-18 meses y luego
desaparecer (sin infección en el niño); y que
debemos reevaluar a los 6 meses para cubrir el período
de incubación de la enfermedad. Asimismo, todos los
niños con hepatitis B deberían ser evaluados
de hepatitis D40
ELISA-VIH para VIH1 y VIH2.
Aunque China no es un país especialmente endémico
en infección por VIH ni se ha detectado como un problema
prevalente entre los niños en adopción, dado
que pueden proceder de población de alto riesgo y ésta
es una de las máximas preocupaciones de los padres
ante el origen desconocido de sus hijos, siempre debe hacerse
screening de infección por VIH.
Hasta los 15-18 meses de edad pueden detectarse en el niño
anticuerpos maternos adquiridos por vía transplacentaria
en ausencia de infección. Por ello, los niños
menores de 18 meses que son sero-positivos deben re-evaluarse
determinando la carga viral de VIH mediante PCR4.
Es importante tener en cuenta que las vacunas de virus vivos
(triple vírica, varicela o polio oral) no deben administrarse
hasta que hayan sido evaluados los resultados de infección
por VIH40.
Despistaje de sífilis
Tanto congénita como adquirida. En caso de
serología positiva deben realizarse otras pruebas complementarias
para descartar neurosífilis como causa de problemas
de desarrollo. (Podemos encontrarnos en la documentación
de niños adoptados en China una determinación
en sangre que aparece con las siglas TRUST test, y que se
corresponde con un test serológico de despistaje de
sífilis19).
Examen de heces en busca de huevos
y parásitos intestinales y antigeno Giardia
Junto a hepatitis B, las parasitosis intestinales son los
problemas infecciosos más frecuentes detectados en
niñas adoptadas en China.
Este examen debe hacerse siempre y no sólo en aquellos
niños que presentan diarrea o retraso del crecimiento,
ya que en muchas ocasiones pueden cursar sin síntomas.
Incluso debemos realizarlo en los menores de un año;
pues, aunque las infecciones por parásitos sean inusuales
a esta edad, las condiciones de vida en los orfanatos chinos,
donde conviven niños de diferentes edades, hacinados
y a veces malnutridos, o con poca higiene, hacen posible el
contagio16. Además, pueden ser transmitidos fácilmente
al resto de miembros de la familia adoptante si no se toman
las medidas oportunas de prevención y/o tratamiento.
Giardia y Ascaris son los parásitos más comunes
encontrados en niños adoptados en China.
Una sola muestra de heces puede ser suficiente para una evaluación
inicial, a no ser que existan problemas digestivos o persistan
los síntomas después del tratamiento, en cuyo
caso se harán tres determinaciones en muestras de heces
recogidas a intervalos de al menos 48 horas. Hay que tener
en cuenta que a veces el tratamiento no consigue la erradicación
completa, y que estos niños pueden estar infectados
por varios parásitos a la vez; así pues, la
reaparición de síntomas, incluso semanas más
tarde, nos obligaría a realizar una nueva búsqueda
de parásitos4
En niños que presentan diarrea
realizaremos también un coprocultivo en busca de infecciones
bacterianas; siendo las más frecuentes las debidas
a: Salmonella, Campylobacter, Yersinia y Shigella.
Tuberculosis.
Aunque la prevalencia de tuberculosis entre niños adoptados
en China es menor de un 2%2, alrededor de un 8% tienen Mantoux
positivo con radiografía de tórax normal8;
y siendo zona endémica, es obligado realizar la prueba
de la tuberculina (con 2 UT de PPD RT 23) a todo niño
procedente de China, incluso aunque hubiera sido previamente
vacunado con BCG, lo que ocurre en algunas provincias de dicho
país8,40. El resultado debe ser leído
a las 48-72 horas, y se considera positivo cuando la induración
es > 5 mm, independientemente de si ha recibido o no la
vacuna BCG18.
Un Mantoux negativo no excluye la posibilidad de infección
tuberculosa; el período de incubación de la
infección hasta el desarrollo de un PPD positivo es
de 2 a 12 semanas o puede existir anergia por malnutrición,
y en estos casos debe repetirse la prueba entre 3-6 meses
después. Un Mantoux positivo indica probable infección
tuberculosa; debemos realizar entonces una radiografía
de tórax y, aunque esta sea negativa, iniciar quimioprofilaxis
con Isoniacida durante 6 meses.
En caso de tuberculosis activa deberemos considerar la elevada
prevalencia de resistencias a fármacos tuberculostáticos
en Asia y elegir regímenes terapéuticos de tres
o cuatro fármacos17,35.
Sólo en el caso de niños pequeños o con
una cicatriz de BCG reciente retrasaremos de 6 meses a 1 año
la realización de la prueba de la tuberculina; o realizar
antes si aparecen síntomas sospechosos16.
Realizaremos un hemograma completo
para despistaje de anemia. Aunque el hallazgo de anemia debe
alertarnos sobre la posibilidad de ferropenia y déficit
dietético, parasitosis intestinal (anquilostomas) o
infecciones crónicas, también debemos tener
en cuenta la posibilidad de talasemia y otras hemoglobinopatías.
Así, en el caso de una anemia que no se corrige con
una alimentación variada y que cursa con niveles de
hierro sérico normales realizaremos una electroforesis
de hemoglobina.
Además, en todos los niños
procedentes de China debe hacerse determinación
de niveles de plomo en sangre venosa (plumbemia),
elevado hasta en el 14% de los niños adoptados en ese
país; aunque la mayoría son elevaciones discretas
que permanecen subclínicas o pueden desarrollar anemia,
algunos casos pueden evolucionar y presentar trastornos de
conducta, como pica e irritabilidad, y en ausencia de tratamiento
conducir a retraso del desarrollo.
En lactantes menores de 6 meses debemos
hacer cribado de metabolopatías (hipotiroidismo,
fenilcetonuria, . . . .); y pruebas de función tiroidea
(T4 y TSH) en niños mayores. Un 10% de los niños
adoptados en China tienen pruebas de función tiroidea
anormales7, que se corrigen pronto con la ingesta
de nutrientes adecuados y sal yodada.
Debemos hacer un análisis
de orina y sedimento o un combur-test para evaluar
la presencia de sangre o proteínas en orina y/o de
infección urinaria.
Es recomendable la realización de
un cribado auditivo, mediante otoemisiones
acústicas o audiometría, a todo niño
adoptado en otro país para despistaje de sordera o
hipoacusia. Los niños acogidos en orfanatos pueden
estar más predispuestos a otitis frecuentes, a menudo
infradiagnosticadas y/o mal-tratadas. Una intervención
precoz es necesaria para el desarrollo adecuado del lenguaje40.
- Hemograma completo (serie roja, blanca y plaquetas)
e hierro sérico . En caso de anemia sin ferropenia,
considerar: Electroforesis de Hb
- Bioquímica hepática y renal
- Inmunoglobulinas séricas
- Hormonas tiroideas (TSH, T4)
- Niveles de plomo en sangre venosa (plumbemia)
- Serología de Hepatitis B, incluyendo: AgHBs,
anti-HBs y anti-HBc total . Si AgHBs positivo, determinar
AgHBe, DNA-VHB y hepatitis delta
- Serología de Hepatitis C
- Serología VIH 1 y 2 (ELISA) . En menores
de 18 meses sero-positivos, confirmar mediante PCR-VIH
- Serología sífilis
- Parásitos y huevos en heces (3 muestras),
antígeno Giardia y coprocultivo
- Análisis de orina y sedimento
- Prueba de Mantoux (tuberculina PPD – 5UT)
– lectura a las 48-72 horas . Una induración
> 5 mm obliga a estudio radiológico (Rx
de tórax) y quimioprofilaxis . Si PPD negativo,
repetir a los 3 meses
- Despistaje de metabolopatías en menores de
6 meses
- Cribado de hipoacusias (otoemisiones acústicas
o audiometría)
- Valoración del desarrollo psicomotor: test
de Denver o similares (niños 0-6 años)
- Evaluación del crecimiento y estado de nutrición
- Exploración física completa, incluido
screening visual.
* En caso de negatividad, repetir
serología de hepatitis B y C, y VIH a los 6 meses
de su llegada
|
Inmunizaciones
Todo niño adoptado en el extranjero
que llega a nuestro país debe recibir las inmunizaciones
necesarias para completar su situación vacunal, y adaptarlas
al calendario de vacunaciones vigente en cada Comunidad autónoma.
Ellos traen su certificado de vacunaciones del país
de origen con las vacunas recibidas; sin embargo, en niños
procedentes de China, Rusia o países del Este de Europa,
sobre todo si proceden de un orfanato, nunca debemos confiar
que tengan una protección adecuada4,8,40, debido a
que:
- Llos datos pueden ser inexactos o poco fiables, en referencia
al número de dosis recibidas, intervalo entre las
mismas, fechas de administración, . . ;
- Pérdida de la potencia de la vacuna, por problemas
de almacenamiento (caducidad) y mantenimiento de la cadena
del frío, técnica de administración
o dosificación inadecuadas, . . ;
- O a otros problemas, como una respuesta inmune insuficiente
en niños malnutridos o enfermos; etc. . .
Hay estudios que demuestran protección
insuficiente frente a las vacunas supuestamente administradas
en estos países47; cuando se dice que están
vacunados contra el sarampión lo están con vacuna
monovalente, por lo que no están protegidos frente
a rubeola ni parotiditis25; la vacuna contra la hepatitis
B no previene la transmisión vertical madre-hijo cuando
se administra pasada la primera semana de vida48.
En cualquier caso, siempre que exista duda es preferible repetir
la vacunación, dado el bajo riesgo que esto supone
para un niño; y así lo haremos en todo niño
pequeño que ha sido adoptado en China. Para ello, comenzaremos
las inmunizaciones tan pronto como hayan sido recibidos los
resultados de los exámenes complementarios que confirmen
la falta de protección frente a hepatitis B (ausencia
de anti-HBs) y la serología VIH negativa (necesario
para administrar vacunas de virus vivos); y mediante pautas
aceleradas, que permitan una rápida y completa inmunización
(Tabla X).
| Primera / Inicial |
VPO
DTPa
Hib
HepB
MenC
SRP |
DTPe en menores 18 m. Td en > 7 años
Sólo en menores de 5 a. 1 sola dosis en > 1
año
1 sola dosis en > 1 año
Aun con antecedente de padecimiento previo |
| 1 mes |
DTPa
HepB |
VPO 4 dosis sólo si 1ª en <6 semanas
|
| 2 meses |
VPO
DTPa |
En > 7 años: VPO+Td+HB (2ª dosis)
Y Hib si 1ª dosis es en < 12 meses |
| > 8 meses |
VPO
DTPa
HepB |
Td en > 7 años
O administrarse antes, a los 6 mese |
| A la edad de 4 a 6 años |
VPO
DTPa
SRP |
Si 3ª dosis en < 4 años
Si 4ª dosis en < 4 años
Intervalo mínimo con 1ª dosis: 4 semanas |
| |
Seguimiento
Si bien las enfermedades infecciosas y
la patología malformativa pued |